Vaginismo… ¿sabes de qué se trata?

Vaginismo… ¿sabes de qué se trata?

0

La dificultad de penetración durante el acto sexual en la mujer puede estar causada por varias razones, en esta oportunidad se detallará un problema bastante frecuente y de fácil solución.

Se trata del vaginismo, es decir una constricción vaginal que causa incomodidad, ardor, dolor, problemas de penetración o completa inhabilidad para tener coito.

Es un padecimiento en el que existe una constricción involuntaria de las vagina en el momento de intentar el coito, causada por contracciones involuntarias de los musculos del piso pélvico que rodean el canal vaginal.

Estas contracciones no pueden ser controladas por la mujer, incluso muchas veces ni siquiera se es consciente de la respuesta muscular.

todo-lo-que-debes-saber-sobre-la-mejor-postura-para-alcanzar-el-orgasmo

Se manifiesta con una dificultad, dolor o se hace completamente imposible la penetración. La contracción muscular puede ser tan importante que la apertura vaginal se cierra por completo.

Existen dos tipos de vaginismo; cuando una mujer nunca ha tenido la capacidad de tener actividad sexual sin dolor debido esta contracción muscular, su padecimiento se conoce como vaginismo primario. Algunas mujeres con vaginismo primario no son capaces de usar tampones y/o completar exámenes pélvicos. Muchas parejas no pueden consumar su relación debido al vaginismo primario.

El vaginismo también puede ocurrir más tarde en la vida, incluso después de muchos años de coito placentero. Este tipo de condición, conocido como vaginismo secundario, es usualmente precipitado por un padecimiento médico, evento traumático, parto, cirugía o menopausia.

El tratamiento depende del tipo de vaginismo, en el caso del vaginismo primario la mujer debe iniciar a conocer su cuerpo y auto explorarse, se puede utilizar dilatadores y lubricantes vaginales, así como estimulación propia y previo a intentar la penetración.

masturbacion-2

En el caso de vaginismo secundario algunos casos también se resuelven con terapias, pero si existe alguna condición médica de base, quizá pueda ser necesario otro tipo de tratamiento médico.

Lo importante es identificar el problema y consultar con el médico para decidir cual es el camino a seguir con el objetivo de resolver el problema, para disfrutar de una vida sexual plena.

 

 

www.eldiariodelasalud.com